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17 feb. 2017

#Amítambién me ha pasado

#Amítambién me ha pasado, así se llama el video que recientemente ha publicado eldiario.es con testimonios de Teresa Rodriguez, Elena Valenciano, Cristina Cifuentes, Inés Arrimadas, .. de esta forma, intentan hacer visible a la sociedad que ninguna mujer estamos libres de los machismos.



Creo que todas hemos oído: Esa falda es muy corta, el escote es exagerado, porqué llevas tacones, a donde vas tan tarde, por donde te escondes y donde te metes. Si tienes las uñas largas y pintadas es que esta no friega platos. Si te pintas los labios de rojo por la mañana eres un putón.

Me casé con 17 años y me prohibieron terminantemente usar escote, de hecho cuando nos subimos al coche de bodas le dije ¿que te parezco? y su respuesta fué pareces una puta. Imaginad, toda la celebración la pasé sentada en un escalón del aparcamiento con una prima, llorando como una magdalena. Hasta mi padre me dijo que aún estaba a tiempo... si, siempre he sido muy dura, cabezona y de frente, como las mulas.

A partir de ahí, dejé de vestirme, ponerme y adelgacé a una talla de 10 añitos, menos mal que con mi 1,52 cm no tengo problemas de largo. Hasta que ya no era sólo la ropa lo que prohibía, sino también que los escritos mostraran que los había escrito una mujer. Todo a su nombre. Un día un compañero, necesitaba un invitado a su programa pues era una mesa redonda y uno de los interlocutores fallaba a última hora ¿y sabéis? Cuando tocó mi turno de hablar me fué imposible no hacer el ridículo, tal y como me avisaron el y su papá camino al estudio: Rosa cuidado lo que hablas, lo que dices, que tienes 20 años y estos tienen mucha experiencia y te comen con patatas fritas. Y así fué. Fuí incapaz de volver a hablar bien en un programa.

Y me separé. Uy, amiiiga! a partir de ese día comencé a ponerme escote todos los días. Cómo antes investigábamos juntos y éramos compañeros acordó que tenía que ir a una televisión, a hablar sobre no recuerdo, era en torremolinos y yo aún no tenía coche me acercaría y así fortalecía contactos. Ese día me puse un vestido monísimo, de gasa blanca con florecitas bordadas y anudado al cuello. Me monté en el coche, me miró, arrancó y al entrar a la autopista me dice: Tu así no vas a ningún lado, yo no te llevo. Y en plena carretera ahí me quedé, dando un plantón que nunca me perdonaron.

Y desde ese día comenzó una vida llena de traumas, por culpa de gente que más bien valen poco y no aportan nada en tu vida. Como dicen, una mujer maltratada se hace dependiente, hasta que abre los ojos. Y mientras lo tiene cerrados, y siga en el mismo círculo seguirá teniendo más de lo mismo. Hasta que se dice Basta.